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1º de Mayo 2015: Así No salimos de la crisis. Las personas, lo primero

Articulo de Raúl Arza, Secretario General de UGT -Euskadi

Jueves, 30 de abril de 2015

Este 1º de Mayo las y los trabajadores tenemos que enviar un mensaje claro a los dirigentes vascos. españoles y europeos: Basta ya de recortes y de reformas laborales y sociales, porque la realidad demuestra que las políticas de recortes y austeridad extrema han fracasado en toda Europa. Se empeñan en insistir en que el crecimiento de nuestro país pasa por una nueva reforma laboral todavía más ‘dura’, y ello a pesar del maltrecho mercado de trabajo que nos han dejado. Un ejemplo es Euskadi, donde el balance de estos siete años de crisis y tres años de reforma laboral no puede ser más negativo.

La última reforma laboral, y todas las que le han acompañado, han agravado la situación del mercado laboral, ahondando en la dualidad, en la devaluación de salarios, en los contratos por horas, en el aumento de horas extraordinarias (muchas de las cuales no se declaran o no se pagan), en el deterioro de la negociación colectiva, con la consiguiente ruptura del equilibrio entre empresa y trabajadores aumentando la desigualdad. Cuanto más comprobamos los efectos de la reforma laboral, más motivos vemos para seguir exigiendo la derogación de la misma.

El Gobierno del PP trata de ocultar los datos de su propio Ministerio hablando de creación de empleo, pero estos datos son claros: de 2013 a 2014 en Euskadi sólo ha descendido el desempleo en 1.603 personas. A este ritmo, nos harían falta más de 40 años para recuperar las tasas de empleo de 2007. Las buenas noticias desde el Gobierno Vasco también brillan por su ausencia: En este tema, parece que lo que toca es el seguidismo de las políticas del Gobierno central. Donde hay confluencia de intereses, para qué discutir.

La reforma laboral ha sido una máquina de destrucción de empleo. En Euskadi el desempleo ha aumentado en un 20% desde noviembre de 2011 y ya son más de 171.000 las personas desempleadas, muchas de ellas desempleadas de larga duración y sin cobrar ningún tipo de prestación del SEPE . Como daño colateral, aumenta el número de perceptores de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI), quienes a la vez de sufrir las consecuencias más duras de la crisis son acusados de sospechosos de fraude precisamente por quienes han impulsado la reforma que les ha colocado en esta situación. El mundo al revés, de Galeano.

La excusa de la crisis ha servido para que las malas reformas no vengan solas, así que posteriormente se han aprobado otras que han perjudicado gravemente a las y los desempleados, con la rebaja de la cuantía de las prestaciones después de los seis primeros meses y la modificación del subsidio para mayores de 52 años, que pasa a ser para mayores de 55, el copago farmacéutico y una rebaja generalizada de las pensiones.

El propio mercado de trabajo, con un empleo cada vez más temporal. El 90% de las contrataciones en Euskadi son ‘eventuales por circunstancia de producción’, ‘de obra o servicio’ e interinidad y, además, a tiempo parcial casi 4 de cada diez nuevos contratos. Cada vez es más difícil para los trabajadores acumular 360 días cotizados que les permitan tener derecho a una prestación por desempleo de 4 meses. Esto ha provocado que la cobertura de desempleados que cobran alguna prestación haya bajado del 55.8% al 47.7%; es decir, un 14.1% menos. A su vez, se ha rebajado su cuantía en casi 55 euros al mes.

Otro de los efectos de la reforma laboral es que en Euskadi más de 400.000 trabajadores y trabajadoras tienen su convenio decaído o pendiente de negociar. UGT sigue defendiendo la negociación sectorial frente a la estrategia de negociación empresa por empresa ya que en los dos últimos años solo se han firmado 445 convenios que afectan a poco más de 50.000 trabajadores . Seamos realistas, ¿qué convenio se van a poder firmar en las empresas de menos de 25 trabajadores, que son la inmensa mayoría?

Por mucho humo que se pretenda vender, la ruptura del equilibrio de las relaciones laborales es definitiva y se traduce en un fuerte impacto en la segmentación laboral: trabajadores antes y después de la reforma, pérdida de la ultraactividad, decisión unilateral del empresario para la inaplicación de convenios, descuelgues salariales, incremento de horas extraordinarias no retribuidas y falsos becarios fuera del ámbito de aplicación del convenio colectivo, más el consabido aumento de la temporalidad y la parcialidad. Esto es lo que nos ofrecen, esto es lo que tenemos que combatir y a esto es a lo que tenemos que buscar alternativas. Una de ellas sería explorar la firma de convenios de eficacia limitada a la vista del bloqueo interesado por parte de la patronal y algún sindicato. Otra, avanzar en acuerdos que permitan mantener la vigencia de los convenios colectivos en relación con la pérdida de la ultraactividad y aumentar los salarios para ayudar a la recuperación. Pero, mientras tanto, tenemos que seguir haciendo frente a los problemas. Estamos decididos a desarrollar un sindicalismo más fuerte que sepa combinar la movilización con la negociación, ya que los trabajadores y trabajadoras nos exigen soluciones.

En el año en el que se cumplen 125 años desde la celebración del primer 1º de Mayo, constatamos que las reivindicaciones, siendo distintas, siguen siendo las mismas: un empleo con derechos y una protección social que nos permitan tener una vida digna. La historia de UGT transcurre paralela a la de estas reivindicaciones. La de este 1º de Mayo es que las personas seamos lo primero. Este es el lema bajo el que llamamos a participar en las manifestaciones. Por mucho que el mundo haya registrado grandes cambios en estos 125 años, hay algo que permanece invariable: el poder de la solidaridad y de la unión. Esa solidaridad y esa unión de la clase trabajadora es la que queremos ver en las calles este 1º de Mayo.