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Hay que romper la dinámica de la contratación eventual, temporal y, en muchos casos, a tiempo parcial

Aunque los datos de paro registrado son positivos, porque descienden el número de desempleados/as en Euskadi, en 1.771, seguimos en la dinámica de la contratación eventual, temporal y, en muchos casos, a tiempo parcial. Maribel Ballesteros, Secretaria de Política Sindical de UGT-Euskadi, advierte que no se puede seguir insistiendo en la contratación de tan baja calidad. “Hay que romper esa dinámica instaurada tanto en las pequeñas como en las grandes empresas, hay que derogar la reforma laboral del 2012 que nos ha llevado a los trabajadores a tanta inestabilidad laboral”.

Consecuencia de la mala calidad del empleo es que en Euskadi  han bajado hasta 113.873 los desempleados/as , pero hay más del doble de personas demandantes, en total  267.440, ya que  153.567 trabajadores/as con empleo buscan mejorar la  ocupación que tienen.

Para que el número de desempleados/as bajara en 1.771se han realizado en este mes 90.663 contratos, tan sólo 7.449 indefinidos, que apenas varia (0,69) con respecto a mayo del año pasado. En los 5 primeros meses de este año se han realizado un total de 394.090 contratos y tan sólo 34.203 indefinidos. En Euskadi, el 91,32% de los contratos que se realizan son temporales, el porcentaje más alto es en Alava donde el 92,58% son contratos temporales.

Maribel Ballesteros advierte que “con estos datos no nos podemos permitir  esperar a la negociación de un nuevo Estatuto de los trabajadores, que anuncia el Gobierno. Es necesario derogar las cuestiones más lesivas de la reforma laboral, fundamentalmente en el ámbito de la contratación”

“Hay que romper esa dinámica para mejorar la calidad del empleo”, asegura la Secretaria de Política sindical de UGT-Euskadi: “No es de recibo que sólo el 24,5% de los parados, es decir 27.966 trabajadores/as de los 113.873 registrados, hayan podido alcanzar el tiempo de cotización para cobrar prestación contributiva”.

Tampoco podemos permitir que los empresarios utilicen como excusa la obligatoriedad del  control horario, aprobado en Real Decreto por el Gobierno. “El que no exista un control horario supone que hay miles de horas sin cotizar y sin pagar. Un abuso en la contratación. Su control real permitiría empleos de jornada completa y más empleo”.