Euskadi es la Comunidad autónoma con la menor tasa de cobertura por desempleo

Sólo 43.653 personas, el 36% de los parados/as vascos, cobran algún tipo de prestación por desempleo. El sindicato urge al Gobierno vasco a arbitrar políticas de empleo para mayores de 50 años, que han sufrido los efectos más perniciosos de la reforma laboral en Euskadi, han sido expulsados del mercado laboral y son los grandes olvidados de la crisis.
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Los datos publicados hoy de paro registrado reflejan que 2.316 trabajadores/as vascos han conseguido empleo, situándonos en Euskadi con 120.485 desempleados/as, pero de estos sólo 43.653 personas cobran algún tipo de prestación por desempleo. “Mientras la media de cobertura estatal, según el SEPE, está en el 56%, en Euskadi nos quedamos en un 36%”, denuncia Maribel Ballesteros, Secretaria de Acción Sindical de UGT- Euskadi, quien advierte que “somos la Comunidad autónoma con menor tasa de cobertura por desempleo”.

La responsable sindical señala que la cifra baja si tenemos en cuenta sólo los trabajadores/as que han podido trabajar el tiempo suficiente para poder cobrar prestación por desempleo, apenas 25.988, el 21,56% del total de parados.

Esto indica claramente la alta temporalidad y parcialidad de los contratos en el mercado laboral vasco, donde se han realizado 95.357 contratos en el mes de junio, para apenas 7.928 indefinidos, con una temporalidad que sigue superando el 91% del total en Euskadi”

El nuevo Gobierno tiene que revisar el sistema de protección por desempleo y el Gobierno vasco arbitrar medidas en la calidad del empleo”, afirma Maribel Ballesteros, quien hace especial hincapié en los mayores de 50 años, que “han sufrido los efectos más perniciosos de la reforma laboral en Euskadi, han sido expulsados del mercado laboral y son los grandes olvidados de la crisis. El Gobierno vasco debe arbitrar políticas de empleo dirigidas a este colectivo, con experiencia laboral y muy válidos para la sociedad”.

UGT-Euskadi reclama revertir la trayectoria que ha llevado a una calidad del empleo pésima, con más precariedad, derivada del abuso de la temporalidad y de la contratación a tiempo parcial involuntario.